Curso Formador de Rioja. La DOCa Rioja y los datos más relevantes. Parte II

“Para pintar el vino, el amor, las mujeres o la gloria no es necesario ser

borracho ni amante ni marido ni soldado raso. Entrelazados con la vida es

difícil verla correctamente. La sufres o la gozas demasiado”. Gustave

Flaubert, novelista francés, uno de los mejores.

Todos conocemos la denominación de origen Rioja. Es la denominación

más conocida de España, tanto para los profesionales como para el público

menos versado pero gran consumidor. Los vinos de Rioja son los más

vendidos en todos los canales de comercialización; on line, alimentación y

hostelería. Al entrar en un bar y pedir un vino en cualquier rincón de

nuestro país te van a ofrecer un rioja. En las cartas de la mayoría de los

restaurantes la sección donde aparecen los vinos de Rioja suele ser la más

extensa y ostenta más referencias. En los supermercados, en los lineales de

exposición, Rioja siempre ocupa en mayor espacio.

En los restaurantes es frecuente escuchar a un cliente cuando es

preguntado por la bebida responder –“un criancita”. Está pidiendo un vino

de Rioja crianza. En la mente de todos permanece la asociación de Rioja

con calidad. Es el resultado de muchos años de trabajo.

Quizá, el único obstáculo al que deban enfrentarse es su propio éxito.

Desde el punto de vista del profesional del vino, recomendar un vino de

Rioja es demasiado fácil, no sorprende, todo el mundo presupone de

partida su calidad. Una mano invisible nos empuja a buscar otro tipo de

novedades sorprendentes y den valor a nuestro trabajo de buscadores de

tesoros.

Desde una perspectiva más amplia, pueden parecer unos vinos

demasiado clásicos. La relevancia internacional, y por supuesto la

nacional, la han conseguido los vinos de largas crianzas en barricas de

roble, es el sello de identidad de la denominación. Si un gran vino es el

que se puede descubrir en una cata a ciegas, tiene alguna cualidad

distintiva perceptible por el catador y que solo se consigue en la región

productora, los vinos de largas crianzas riojanos pertenecen al selecto

grupo de vinos con tipicidad y por lo tanto grandes vinos del mundo.

Llevan elaborándose décadas sin bajar de calidad, pero ya los conocemos,

ya los hemos probado. El gusto de los aficionados al vino está cambiando

a nivel planetario y puede quedar esa sensación de “sí, son vinos

extraordinarios, pero ahora ¿qué?

Después del limbo pandémico donde todo funcionó fuera del tiempo, las

ventas de la denominación no han dejado de crecer, afianzándose como

líderes indiscutibles en todos los mercados de vino, incluido el enoturismo.

Parece tentador dejarse llevar por el viento favorable de las buenas ventas

y el prestigio, olvidando las incertidumbres del futuro. Las modas como

van vuelven.

Sin embargo, el Consejo Regulador ha decidido mover ficha y cambiar el

pliego de condiciones de la denominación reconociendo los mejores

lugares de producción de uva y que estos lugares puedan aparecer en la

etiqueta del vino. Asistimos a un proceso de buscar y catalogar las

regiones, los pueblos y los pequeños lugares donde las uvas dan al vino

cualidades singulares. Vamos a ver cuales han sido estos cambios, pero

antes vamos a dar algunos datos de interés.

Algunos datos relevantes sobre la denominación.

La denominación de origen Rioja ampara 66.797 hectáreas de viñedo

distribuidas en tres comunidades autónomas: País Vasco, La Rioja y

Navarra. Existe una bodega fuera de este territorio, Hacienda El Ternero,

ubicada en Burgos, cuyos vinos pueden llevar la contraetiqueta de Rioja

(por lo tanto Castilla y León debería estar incluida). Hay tres zonas de

producción: Rioja Alta (28.051 hc.), Rioja Alavesa (13.344 hc.) y Rioja

Oriental (25.402 hc.). La propiedad de la tierra está bastante dividida entre

las bodegas elaboradoras 742, de las cuales 570 poseen registro

embotellador, y 14.139 viticultores.

Las variedades históricas de vinificación son:

Tintas: tempranillo, graciano, mazuelo y garnacha.

Blancas: viura, garnacha blanca y malvasía de Rioja.

En el año 2007 el Consejo Regulador incorporó otras variedades al pliego

de condiciones:

Tintas: maturana tinta (maturano o maturana parda) autóctona, aunque

minoritaria, de la zona.

Blancas: tres autóctonas, tempranillo blanco, maturana blanca y turruntés y

otras tres de gran reconocimiento nacional e internacional, verdejo,

sauvignon blanc y chardonnay.

Geografía.

La Denominación de Origen Calificada Rioja (D.O.Ca. Rioja) se encuentra

en el norte de España, en el curso alto del valle del Ebro y a ambos

márgenes del mismo. Está situada a una distancia de unos 100 km al sur

del mar Cantábrico y a unos 400 km al oeste de la desembocadura del Ebro

en el mar Mediterráneo y a unos 350 km al norte de Madrid.

El río atraviesa toda la denominación. Tiene siete afluentes que forman

siete valles con distintas cualidades edafológicas y climáticas. Uno de

ellos, el río Oja, da nombre a la denominación y a la comunidad autónoma

(río Oja). Al norte de la denominación está la Sierra de Cantabria, cuyos

montes defienden la región de los fríos y húmedos vientos atlánticos y al

sur las sierras de la Demanda y los Cameros.

La localidad más occidental es Haro, a 480 metros de altitud. La más

oriental es Alfaro, a 330 metros de altitud. El valle alcanza una anchura

máxima de 40 kilómetros. Los viñedos suben en terrazas hasta una altitud

máxima de 800 metros.

Los datos aportados nos permiten establecer la existencia de una gran

diversidad de suelos y microclimas que otorgan unas características únicas

y diferenciales a los vinos. Una visita a las diferentes zonas de producción,

a los valles y a las parcelas nos permiten adivinar el extraordinario

potencial para hacer vinos diferentes y únicos. La nueva legislación

permite aclarar la procedencia de cada vino al aparecer el origen

geográfico en la etiqueta.

Rioja, la tierra de los mil vinos.

TERROARISTA