Lionel y Paco, hacedores de vino.

Lionel, Finca Santa Marta.

En 2002 la familia Alonso del Yerro se instala en la finca Santa Marta, en Roa, corazón de la Ribera del Duero, con el objetivo de trabajar sobre una serie de parcelas rigurosamente seleccionadas para conseguir unos vinos de gran calidad.

Poseen 22 hectáreas de viñedo propio dividido en 32 parcelas. No se compra uva, lo que permite una mejor selección. El cultivo sigue los criterios de la agricultura ecológica, intentando evitar la presión química sobre la viña. Fabrican su propio compost. La vendimia se realiza en cajas de 15 kg. y es manual. A la entrada de la uva en la bodega se hace una segunda selección. No hay bombas. Se evitan los remontados utilizando la técnica de “piegage” consistente en hundir suavemente el sombrero.

Solo se elaboran dos vinos, ambos salen al mercado con contraetiqueta de joven. Responden a nuestros criterios de vinos de autor. Los vinos son: Alonso del Yerro y María, este último el más alto de gama.

Elaboración:

Disponen de depósitos de acero inoxidable de 10.000 litros para el Alonso del Yerro y tinas de madera de 5.000 litros para el María. Cada depósito tiene el nombre de una persona cercana a la bodega. Lionel tiene el suyo.

María hace maloláctica en barrica. Alonso del Yerro en el depósito de acero.

El vino se trabaja por lotes, tanto en el vinificación como en la crianza. El criterio utilizado para decidir cuanto tiempo permanece en barrica cada lote, si las barricas son nuevas o de uno o dos años, etc. dependerá del criterio del enólogo y de la fortaleza y potencial del vino, y es distinta para cada lote y para cada año.

Una parte del vino se deja en el depósito de acero  sin envejecer para mezclar en el ensamblaje final.

María procede de solo dos fincas y no se elabora en todas las añadas.

Cuando cada lote de vino tiene lo que el enólogo quiere o espera de él abandona las barricas y va al depósito donde se producirá la homogeneización. Esperará en el depósito  hasta que todos los demás lotes estén listos.

Pasamos a probar las barricas. Hay muy poquitas. La producción de la bodega es de 60.000 botellas de Alonso del Yerro y 10.000 de María. Cada lote tiene un nombre de una parte del cuerpo. Juntando todas las partes tendremos el total.

Probamos un vino de prensa, bastante ácido y potente. Servirá para unir a todos los demás.

  • El vino del depósito sin barrica es el pie. Dará al vino la fruta.
  • Boca: barrica de 2º año. Muy amplio, con mucha presencia y no muy largo. Dará al vino la entrada.
  • Ojos: Procedente de viñedos muy equilibrados. Barrica nueva, muy tostado y tánico, pero de la mejor calidad. Dará color y tacto.
  • Parcela Violeta: una de las dos parcelas utilizadas para el María. Elegante, cremoso, estructurado. Un aroma de flores azules y tinta china, tierra roja. Cremoso, sutil, mineral envuelto en flores. Fantástico.
Los Vinos:
  • Alonso del Yerro 2010. Botella magnum. 100% tempranillo.

Gran añada, con mejor madurez que 2009 y con mas acidez y personalidad.
Muy frutal, fruta negra en su mayoría, y especias. Un poco cerrado, hay que esperar a que empiece a desarrollar sus aromas. Vino  austero, estalla en la boca con una gran presencia, frutal y una gran acidez. Largo posgusto de regaliz, no traiciona la tempranillo de la zona pero sin duda es un vino diferente. Un bebe, debemos esperar para comprender hasta donde puede llegar.

  • María 2008

Añada muy fría y difícil, la vendimia se realizo el 6 de noviembre. Las dos parcelas dan fruto de tanta calidad que suelen ser inmunes al efecto añada.
En nariz está bastante cerrado y hay que esperar. Es complejo y sutil. En boca no es tan potente, sino elegante. Perfectamente compensado, pasa por la boca quizá un poco rápido. Largo posgusto de regaliz y especias sobre un escenario muy floral.
Responde a una concepción de vino de larga guarda.

Stéphane Derenoncourt es el asesor enológico, pero el responsable de todo lo que acontece es el enólogo francés Lionel Gourgue.

Paco, Pago de los Capellanes. Pedrosa de Duero.

El recibimiento es muy cordial y la visita empieza viendo un corto documental sobre el ciclo de la viña y como se trabaja en la bodega.  Fue reconocido en el Festival Internacional de Enovideo como mejor cortometraje documental.

La bodega es espectacular. Pronto haremos un post sobre ella. El propietario, Paco Rodero ha depositado su confianza desde la primera añada de Pago de los Capellanes en el enólogo Paco Casas.

La bodega posee 44 parcelas. Cada parcela se elabora por separado, por lo tanto disponen de 44 depósitos. La vendimia se realiza cuando la cata de uvas les permite saber que los taninos están maduros. 6 ó 7 días de maceración en frío. Uso de levadura autóctona. Todos los depósitos son troncocónicos. Para la elaboración de El Nogal y El Picón, sus dos vinos más altos de gama, se añade un 30% de racimos enteros, con raspón, para dar taninos que permitan un mejor envejecimiento.

Se realizan 3 batonages diarios. Una vez acabada la fermentación alcohólica se cierra la bodega y se sube a 20 grados. Arranca la maloláctica con bacteria natural en todos los depósitos. Sin filtrar ni clarificar se traslada a barrica.

La nave de crianza es subterránea y el vino permanece en barrica nueva ( de 1 a 3 años) hasta que alcance el momento optimo para el ensamblaje. En la actualidad tienen 22 tipos de barricas diferentes, todo francés, porque es el que mejor se adapta a sus vinos.

Finaliza la visita a la bodega con una interesante explicación de todas las añadas elaboradas.

Los vinos:

  • Pago de los Capellanes crianza 2009: 100% tempranillo. 12 meses de crianza de 1 a 3 años. Uva de muchas parcelas a menos de 5 km. alrededor de la bodega. Tiene un precioso color, juvenil y brillante. Muy completo en nariz percibimos la fruta fresca, roja y negra, mentolados y un matiz floral. Marca bien el paso de boca con buena acidez y largo posgusto. Uno de los mejores crianzas de la Ribera.
  • Pago de los Capellanes reserva 2008: mezcla de 3 parcelas, una de 80 años. Los suelos y características de las tres fincas son distintos. La uva de El Picón se añadió al reserva(1200 kg.).
    Fruta roja, tostados, un toque vegetal. Entrada con mucha presencia , buena acidez y un toque vegetal le aporta una cierta astringencia.
  • Finca el Nogal 2006: Vino de larga guarda, necesita cierto tiempo para expresar todo su potencial. El 2006 es una de nuestras añadas favoritas por lo bien que han envejecido los vinos. Recomendamos paciencia para disfrutar del vino.
    Empieza a desplegar todos los matices de un gran vino. Flores, fruta roja y negra, regaliz, canela…. cada rato se transforma y resurge.
    Elegante, mineral, con un tacto fino, buena acidez y largo posgusto. Redondo, equilibrado. Tiene de todo en su justa medida, sin saturar y sin estridencias. Recuerdas el vino en el autobús de vuelta. Uno de los grandes vinos de España.

Quiero agradecer más que felicitar a Lionel y a los Pacos su amabilidad. Después de las visitas a las bodegas vinieron a comer con nosotros y aguantaron con humor y aplomo todas las preguntas y observaciones sobre sus vinos. Pusieron los vinos y nos contaron historias. Perdieron un día de su trabajo, nos abrieron las puertas de sus empresas, nos llevaron a las viñas y nos explicaron su filosofía. Es imposible no compartir el amor por el vino con personas tan apasionadas.

Le pregunte a Lionel si existia diferencia de calidad entre los vinos franceses y los nuestros, en especial con los de la zona de Ribera del Duero. Me respondió: “Cuando yo era pequeño los grandes vinos de Burdeos no eran tan caros. Mi abuelo y mi padre podían beber Chateau Petrus sin gastar una fortuna. Ahora todos decimos, hala, que suerte!. Dentro de unos años podréis contar, estuve en una comida en la que bebimos María del 2008 y Pago de los Capellanes del 2008 y la gente os dirá: hala, que suerte!.”

Terroarista