¿Tienen sentido las d.o. españolas?

Las denominaciones de origen se crearon para salvaguardar los intereses del consumidor y evitar el fraude. Al comprar un producto de una zona protegida podía estar seguro de su procedencia y de su eleboración con el uso de las prácticas tradicionales en la zona. Al mismo tiempo protegía también al elaborador de la zona protegida al asegurar la venta de su producto cuando así lo demandara el consumidor.

 De una forma general entenderemos  por denominación de origen, a aquella que utilice el nombre de una región o de una localidad que sirve para designar un producto originario de ellos  y cuya calidad  o características se debe exclusiva y esencialmente  a dicho medio geográfico por sus factores tanto naturales como humanos.

Analicemos algún caso en concreto. La denominación de origen calificada Rioja tiene unas 62.000 hectáreas amparadas divididas en tres subzonas con climas y suelos distintos en 4 comunidades autónomas, aunque practicamente todo el viñedo se encuentra en la Rioja y en el País Vasco.

Las tres subzonas son:

  • La Rioja Alta
  • La Rioja Baja
  • La Rioja Alavesa

Cada una de ellas tiene sus propias características climáticas. La Rioja Alavesa tiene una gran influencia oceánica debido a los vientos atlánticos. La Rioja Alta está marcada por rasgos continentales propios de la depresión media del Ebro. La Rioja Baja es mucho mas cálida y seca y es claramente mediterránea. A ello hay que añadir el efecto montaña en dos vertientes. Hace de freno de los vientos atlánticos haciendo unas zonas mucho más lluviosas que otras. La altitud donde viven las viñas varías desde casi 700 metros hasta los 400, dando una importante variación de temperatura e insolación entre unas zonas y otras.

Los suelos también son muy diferentes. A grandes rasgos y simplificando mucho podríamos decir que en La Rioja Alavesa son arcillo calcáreos, en La Rioja Baja serían sobre todo de aluvión y La Rioja Alta presentáría mas variación teniendo suelos arcillo calcáreos, arcillo ferruginosos y aluvión.

La denominación fue concedida en 1975 y como d.o. calificada, máxima distinción para una d.o., en 1991. En 1991 estaban amparadas 43.000. Hasta las actuales 62.000 ha habido un proceso continuado de plantación de nuevas cepas, con preferencia por la tempranillo, variando el peso de cada uva en el porcentaje final. La plantación, en bastantes casos, ha seguido un proceso de selección clonal en vez de selección masal, afectando a la diversidad del viñedo.

La eleción de la Rioja para este artículo no es casual. Es la d.o. más prestigiosa, conocida y con más éxito, merecido, de todo nuestro país. Mi intención no es desprestigiar el buen trabajo que realizan, sino poner de manifiesto que una d.o. tan grande, por muy bien que hagan las cosas, carece de sentido.

En Francia, una región vitivinícola de la misma extensión, en realidad un poco más grande, con 70.000 hectáreas, tiene 69 AOC (d.o. en España) diferentes.

Un caso muy parecido sería el de la Ribera del Duero. La diferencia de clima entre las tierras más altas de Soria y Valladolid son notorias. Los suelos también son diferentes. El reconocimiento como DO fue en 1982, con una superficie de viñedo de 6460 Has en 1985 hasta las 21572 Has en 2012. Una extensión muy parecida en la Borgoña tiene mas de 100 AOC diferentes.

 Conclusiones:

Si las d.o. justifican su existencia para proteger los intereses tanto del consumidor como del productor evitando el fraude, la pregunta es: ¿realmente lo hacen?.

Si un vino de la zona de la Rioja Baja no se parece a otro de la Rioja Alavesa, ¿ sabe realmente el consumidor lo que está comprando?. Los nuevos viticultores sin tradición elaboradora  con las hectáreas de plantación reciente ¿realizan productos cuya calidad y características se debe exclusiva y esencialmente al medio geográfico, sus factores naturales y humanos?.

Por otro lado: ¿no estarían más protegidos los productores si sus productos, genuinos representantes de su región, fueran facilmente identificables?. 

La solución más sencilla sería hacer d.o. más pequeñas y facilmente identificables. En Francia funciona.

 Terroarista

  • En la DOPenedès estamos trabajando en este sentido: se van a crear 7 sub-DO´s diferenciadas estrictamente por tipos de suelo. Además los vinos de “sub-do” tendrán una categoría superior a los tradicionales de la do y por debajo de los “de finca”. Q te/os parece?

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  • David Vázquez

    Sería una solución, o como ya en algunas bodegas de la D.O. Ribera del Duero han sugerido, el permiso de los ‘Pagos’, que en las DO. francesas parecen estar funcionando.

    Pero este es un tema muy complicado. Los Consejos Reguladores hasta donde sé, no están por la lavor, aunque sería una solución, pero claro, en contra, al tratarse de vino ‘de autor’, los precios se disparían ya que se etiquetaría como un vino de producción reducida.

    En fin, hay pros y contras en esto. Pero es que ni dentro de la misma bodega/parcela todo el terreno es igual, ni las horas de sol que llega son iguales, ni la pendiente,…