Robert Parker: Figura y sistema de Puntuación

Comenzamos con esta entrada una serie de 3 que vamos a dedicar a Robert Parker:

  1. Robert Parker: Figura y sistema de puntuación.
  2. Robert Parker II. La inconsiste​ncia de la calificaci​ón de 100 puntos( y de todas).
  3. El caso Pruno. Robert Parker y los 94 puntos.
Robert Parker: figura y sistema de puntuación

Robert Parker es  el gran gurú del vino, el crítico estadounidense más famoso del planeta y probablemente el más influyente, tanto por el precio que alcanzan los vinos según su valoración, como por su influencia en la producción: hay productores que “parkerizan” sus vinos, intentando adaptarlos al gusto del Sr. Parker sabiendo lo que una buena puntuación supone.

Es graduado en Historia del Arte y en Derecho. Ejerció de abogado durante más de 10 años.

En 1975, comenzó a escribir una guía sobre vinos, con la pretensión de ser “abogado del consumidor”, libre de los conflictos de interés que podían afectar a las opiniones de críticos de vino que se ganaban la vida vendiendo vinos. Tres años más tarde, en 1978, comenzó a publicar The Baltimore-Washington Wine Advocate, que se convertiría en The Wine Advocate en 1979. El primer ejemplar se remitió gratuitamente a listas de correos que Parker adquirió de varios vendedores de vino. Para su segundo ejemplar, en agosto de 1978, la revista tenía 600 suscriptores.

La cosecha de 1982 cambió la vida de Parker para siempre. Todos los años, en marzo, críticos de todo el mundo se reúnen en Burdeos para lo que se conoce como catas ‘en primeur‘.  Se catan los vinos que todavía están en barricas y los críticos evalúan la calidad de la cosecha que se comercializará al año siguiente. Sus comentarios condicionan los precios del vino que fijarán los ‘negociants’ de Burdeos. Hay que recordar que los grandes châteaux de Burdeos son los vinos que sirven de punto de referencia para el comercio de los vinos de alta gama. En aquel año, ninguno de los críticos de la época concedió buenas puntuaciones a la cosecha de 1982. Sólo un joven americano llamado Robert Parker, pensaba que la añada era excelente. Con el paso del tiempo, los vinos de 1982 demostraron que Parker tenía razón. Así nació el que más tarde se le conocería como “El Emperador del Vino”. Dejó el trabajo de abogado en el año 1984 para dedicarse en exclusiva a escribir sobre vino.

Escribe críticas y notas de cata en su publicación The Wine Advocate, que se publica seis veces al año. Tiene un sistema de crítica basado en 100 puntos, que diseñó junto con su amigo Victor Morgenroth. Clasifica al vino en una escala de 50 a 100 puntos, en atención al color y la apariencia, aroma y buqué, sabor y acabado y un potencial o nivel de calidad global. Por lo tanto, son posibles 51 puntuaciones diferentes, y no 100.

Robert Parker cata vinos procedentes de todos los rincones del mundo. Sus puntuaciones son resultado de sus catas a ciegas o de las de sus fieles colaboradores, entre los que se encuentra Neal Martin, encargado de catar los vinos españoles.

¿Qué vinos se catan?

 

Se recomiendan y puntúan vinos que está disponible en el mercado EEUU. Todos los vinos han de tener importador en EEUU para que se publiquen sus puntos. Una bodega que no tenga un importador designado puede poner sus vinos en las catas pero solo se publicarán las puntuaciones si en menos de 6 meses se confirma el importador.

Los vinos han de ser muestras comerciales, disponibles en el mercado norteamericano y no de barrica ni de depósito y cuando se organizan visitas oficiales a España las catas se hacen en instalaciones como los consejos reguladores o sedes que no sean bodegas.

¿Quiénes catan los vinos?

 

Parker ha ido cediendo protagonismo a sus colaboradores, y reservándose sólo para sus zonas preferidas. Así su empresa puede llegar a más zonas y catar más vinos, aunque algunos países no podrán tener el placer de tener una opinión de primera mano del histórico catador, y tendrán que conformarse con las impresiones del “delegado” correspondiente, Neal Martin en el caso de España.

Los distintos catadores se reparten las siguientes zonas:

  • Robert Parker: Burdeos, Valle del Ródano, Viejas Añadas de Burdeos, y algunos vinos de California
  • Antonio Galloni: Italia, Champagne, Chablis, Côte d’Or, California
  • David Schildknecht: Alemania, Loira, Beaujolais y Mâconnais, Costa Este de Estados Unidos, Austria, Europa del Este, Languedoc-Roussillon y Jura.
  • Lisa Perrotta: Australia y Nueva Zelanda.
  • Neal Martin: Sudáfrica, Oregon, Washington, América del sur y España
  • Mark Squires: Israel, Portugal y Grecia.
Criterios de valoración

 

No utiliza notas de cata al uso, sino que la experiencia adquirida, gracias a los centenares de miles de vinos probados, hace que cuando un vino entra en su boca lleve asociada una nota de forma automática en su mente. Respecto a sus criterios a la hora de valorar un vino  Robert Parker reconoce que valora simplemente el placer que le aporta un vino. A veces puede ser potente y equilibrado (vino que tenemos en muchas zonas de España), y a veces es simplemente un gran vino sutil, frutal, mineral y complejo (menos típico de la península).

Sistema de puntuación de bodegas:

Según Robert Parker esta clasificación es quizás la principal aportación del libro porque todos sus años de experiencia catando vinos le han hecho llegar a la conclusión de que es mucho más importante saber quién hace el vino que conocer los años de buenas cosechas en una determinada región. La valoración de las bodegas es la siguiente:

  • cinco estrellas (extraordinario)
  • cuatro (excelente)
  • tres (bueno)
  • dos (normal)
Sistema de puntuación de los vinos:

 

La cata de los vinos se hace mediante un sistema de puntuación sui generis que se ha hecho famoso.. La distribución de puntos se hace de la forma siguiente: Se da a cualquier vino 50 puntos de partida.

  • El color y la apariencia tienen 5 puntos (normalmente se le suelen dar 4 ó 5 puntos porque todos suelen estar bien hechos gracias a la tecnología actual y la labor de los enólogos).
  • El aroma y el bouquet reciben hasta 15 puntos.
  • El paso de boca y posgusto reciben hasta 20 puntos.
  • Finalmente, el nivel de calidad global y el potencial de evolución futura y mejora reciben hasta 10 puntos.

Parker elaboró este sistema siempre teniendo en cuenta que hay que subestimar la calidad del vino en lugar de sobreestimarla. 

  • 96-100: Este es un vino extraordinario, de carácter profundo y complejo, que posee todos los atributos esperados en un vino clásico de su variedad. Los vinos con esta calificación vale la pena encontrarlos e invertir dinero en ellos. Y, lógicamente, probarlos.
  • 90 – 95: Este es un vino sobresaliente de complejidad y caracter excepcional. Son vinos fantásticos para beber en el corto plazo.
  • 80 – 89: Este vino está por encima del promedio, que posee muy buenos atributos de fineza y sabor.
  • 70 – 79: El vino calificado con este puntaje tiene es un vino promedio, con poca distinción, excepto por su buena elaboración. En escencia es un vino inocuo.

Por debajo de esta puntuación no son dignos de mención.

Colaboradora 2