Tipología de los vinos Oporto

La calidad y longevidad mitológica de los vinos de Oporto viene marcada por la singularidad y características de un viñedo único, agreste y de cepas muy viejas en las escarpadas laderas en la ribera del río Duero.

 Vintage

Por lo general marcan la máxima calidad de los vinos de Oporto de cada quinta (bodega). Cuando un bodeguero considera que la añada ha sido excepcional solicita al consejo regulador la posibilidad de hacer un vintange. Dos años después, y después de una exigente cata el consejo puede o no conceder el calificativo de vintange, suele ser garantía de una altísima calidad.

No confundir con los single quinta vintage, vino elaborado con uvas de una sola quinta y generalmente de menor precio y menor calidad.

Los vintages se elaboran con uvas de una única añada excepcional. Recordemos que una de las características de los vinos de Oporto es la mezcla de vinos de diferentes añadas. La fermentación del vino se corta cuando tiene el nivel de azúcar residual requerido añadiendo alcohol vínico de gran calidad. Este vino se envejece en barricas (allí se llaman pipas) de roble usadas durante 2 años. Luego se pasa a botella y envejece de forma reductiva (en ausencia de oxígeno) en la botella por largo tiempo.

Son vinos sin filtrar, muy coloreados y de gran extracción de taninos. Las uvas se estrujan a pie, para favorecer esta extracción. De gran estructura y con una perfecta acidez su principal característica es su capacidad de envejecer. El período óptimo de consumo sería en los primeros 3 o 4 años, luego pasa una fase como que el vino se duerme (en Oporto los llaman teenager) y vuelve a resurgir a los 15 años. De aquí en adelante pueden durar 30 , 40 o más años.

Garrafeira

Este gran oporto es difícil de encontrar y es el gran desconocido. Extremadamente raro, solo una bodega lo elabora: Niepoort

A finales del siglo XIX, uno de los antepasados Niepoort compro unas damajuanas fabricadas en Flensburg,  Alemania, para guardar cerveza. Fabricadas a mano y realmente exclusivas son las que dan a este oporto su especial finura. Tienen unas 200, con una capacidad entre 7 y 11 litros. Cada vez que se rompe una en un drama, ya que son insustituibles.

Los garrafeira pasan entre 3 y 6 años en barricas usadas. Luego se embotellan en las damajuanas para continuar su crianza durante muchos años, a veces hasta 50. Cuando se abren las damajuanas se remueven los sedimentos depositados en el fondo y el vino se pasa a botellas de 75 cl.

Este peculiar sistema de crianza reductiva en envases de vidrio de un tamaño más grande da a este vino lo que los portugueses llaman “cheiro has garrafa” (sabor o esencia de la botella).

El alma es el de un tawny de seda, el cuerpo el vigor del vintage, suave pero poderoso, redondo y eterno, dulce y fresco debido a su magnífica acidez, es la expresión pura de la tierra y del buen hacer de los que la trabajan.

La exclusividad de este vino devido a la poca producción se pone de manifiesto ya que hasta el año 2004 solo se habían elaborado 8 añadas: 1931, 1933, 1940, 1948, 1950, 1952, 1967 y 1977.  He tenido la suerte de probar el de 1952 y el de 1977. De este último dijo el enólogo de Niepoort que era todavía demasiado joven. 

Colheita

Literalmente vendimia, significa el año en que fueron recogidas las uvas. En realidad es un tawny de una sola añada. Para ser colheita debe pasar un mínimo de 7 años en barricas de roble usadas, pero es muy común que los vinos permanezcan mucho más tiempo, hasta 50 años o mas.

Elegante, pleno, nada licoroso a pesar de su graduación, con sensaciones de especias dulces y frutos secos, largo , poderoso con un posgusto larguísimo, con un característico toque ahumado, los de gran calidad son una experiencia sensorial irresistible y cautivadora.

Terroarista